En la Cámara de Diputados, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, pidió mantener la unidad de la coalición ante el rechazo del PT y el PVEM al proyecto de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, una posición que puede incidir en el avance de cualquier cambio constitucional. La postura de Monreal subraya la importancia local de conservar acuerdos dentro de la alianza para tramitar iniciativas con alcance nacional.
Monreal calificó como “ruta compleja” el proceso y dijo preferir la unidad de la coalición frente a otras circunstancias; agregó que la discusión sobre el proyecto se dará cuando —y si— se presente la iniciativa, y que entonces se debatirá sobre aspectos jurídicos. Señaló que, hasta ahora, no existe un proyecto formal y que cualquier debate debe centrarse en la legalidad y no en especulaciones.
El coordinador sostuvo que el PT y el PVEM son necesarios para una reforma constitucional: “Sin ellos no es posible la reforma constitucional”, afirmó, y remarcó que esa necesidad ya la había expresado en ocasiones previas. Negó que la propuesta ponga fin a la coalición y aseguró que persisten la fortaleza y la unidad en el bloque.
Monreal enfatizó que hay un propósito superior al interés partidista y que el país está por encima de cualquier interés particular, posición que, dijo, comparten Morena, el PT y el PVEM. A título personal, sostuvo que no se debe presentar ningún documento si no existe consenso con esos partidos.
Resaltó además que la presidenta fue sensible en sus planteamientos y recordó que Sheinbaum indicó que cualquier reforma debe ser comentada con los demás partidos. Rechazó que las posturas de los aliados sean “chantajes”, y las calificó como posiciones respetables que reflejan la independencia de cada fuerza política.
El líder de la bancada anunció disposición a trabajar con el PT y el PVEM y mostró confianza en que, tras reunirse con la comisión y con la Secretaría de Gobernación, los partidos expresarán sus puntos de vista. Insistió en que no hay nada definido por el momento, que no existe aún iniciativa ni borrador formal, y que los documentos que se tienen son de trabajo y carecen de la formalidad necesaria para su presentación.



