En Morelia, el Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOAPAS) anunció la aplicación de multas por desperdicio de agua durante la Semana Santa, en un municipio que registra pérdidas de agua potable de hasta 40% en su red cada año. La medida responde a prácticas como arrojar agua en la vía pública o llenar repetidamente albercas, que afectan la disponibilidad del recurso.
El director del OOAPAS, Adolfo Torres Ramírez, indicó que las sanciones están previstas en la normativa municipal y pueden aplicarse tanto por desperdicio en domicilios como en espacios públicos. Además de multas, en casos específicos se podría suspender el servicio para garantizar el cumplimiento.
El organismo coordina la imposición de multas con los jueces cívicos para que los procedimientos queden debidamente integrados y los ciudadanos puedan impugnar las sanciones ante el juzgado. El esquema de cobro es un criterio para determinar el desperdicio: en viviendas con cuota fija el uso sin control se considera desperdicio, mientras que en domicilios con medidor el consumo se registra y factura según volumen.
El OOAPAS señaló que varias colonias de Morelia funcionan con cuota fija, lo que influye en el uso del agua; como ejemplo mencionó Santa María de la Paz, donde la mayoría de los usuarios no cuenta con medidor. El organismo realiza trabajos para ampliar la cobertura de medición y así promover un cobro más justo y reducir el derroche.
Las pérdidas en la red responden también a fugas y conexiones irregulares; el OOAPAS estima que entre 35 y 40% del agua producida en la ciudad se pierde por estas causas. El organismo identifica conexiones clandestinas —descritas como el “huachicol de agua”— y revisa usos domésticos que, en la práctica, abastecen actividades comerciales u oficinas sin contrato adecuado.
En las verificaciones se han detectado tomas clandestinas que se cancelan o se invita a los usuarios a regularizar su contrato. La paramunicipal señaló que el problema es más frecuente en asentamientos fuera de la norma y zonas sin contratos formales, como áreas cercanas al Estadio Morelos, Ciudad Jardín y La Aldea.
En términos de producción, el OOAPAS reporta que del total de agua potable generada una parte significativa no llega a los hogares por pérdidas en la distribución. Para mejorar la detección de fugas, el organismo planea pruebas con tecnología de inteligencia artificial y geolocalización con una empresa extranjera, con el objetivo de identificar volúmenes irregulares y proteger la infraestructura.
El organismo también supervisa el suministro a balnearios y establecimientos con albercas, clubes deportivos y gimnasios, que son considerados usuarios de alto consumo y deben pagar conforme a su volumen. Algunos manantiales, como el de Cointzio, operan de forma independiente y no reciben servicio del OOAPAS.


