Para Ucrania, el Kremlin exigió la retirada de las tropas ucranianas de la parte del Dombás que todavía controla y advirtió que Kyiv podría perder más territorio si no alcanza un acuerdo. La demanda del portavoz ruso tiene implicaciones directas para la situación en el terreno y la negociación entre las partes.
El Kremlin confirmó que hubo una conversación entre Vladímir Putin y Donald Trump antes del encuentro de este último con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y señaló que se prepara otra llamada en breve. Peskov informó de esas gestiones sin dar más detalles sobre calendarios o contenidos.
El portavoz rechazó comentar la propuesta de crear una zona económica libre en el Dombás o el futuro de la central nuclear de Zaporiyia, actualmente bajo control ruso, al considerar el asunto inapropiado para análisis públicos. Sobre las declaraciones del asesor Yuri Ushakov, Peskov insistió en que la posición oficial es la retirada de las fuerzas ucranianas de las áreas en disputa.
«Estamos hablando de la retirada de las fuerzas armadas del régimen (de Kyiv) del Dombás», dijo Peskov, y evitó precisar si ese criterio se extiende a las regiones de Zaporiyia y Jersón. También afirmó que no se estaba discutiendo una posible llamada entre Putin y Zelenski.
El Kremlin afirmó que Rusia controla aproximadamente una quinta parte de Ucrania, incluida Crimea, anexionada en 2014, cerca del 90% del Dombás, el 75% de Zaporiyia y Jersón, y zonas de Járkov, Sumy, Mikoláiv y Dnipropetrovsk, según estimaciones rusas. Rusia reclama como propias las regiones del Dombás, Zaporiyia y Jersón, reclamación que la mayoría de los países sigue considerando una violación de la soberanía ucraniana.
Peskov, citando en términos generales comentarios de Trump, apuntó que Ucrania podría perder aún más territorio en los próximos meses a menos que Kyiv alcance un acuerdo, sin precisar qué condiciones deberían cumplirse para evitar esa evolución.


