La economía rusa no saldrá de su actual estancamiento hasta 2027, según el viceprimer ministro Alexandr Nóvak, una previsión que tiene impacto directo sobre la actividad económica y el empleo a nivel nacional.
Nóvak indicó que el crecimiento previsto para 2026 será similar al registrado en 2025 y que en 2027 se espera entrar en un ritmo de expansión más sólido, alineado con la media mundial.
El Ministerio de Economía pronostica un avance del PIB del 1% para 2025, cifra que fue ratificada por el jefe del Kremlin, Vladimir Putin.
Las proyecciones oficiales sitúan el crecimiento en 1,3% para 2026 y en 2,7% para 2027, aunque las autoridades subrayan que la evolución dependerá de la marcha de la guerra en Ucrania.
El viceprimer ministro advirtió que las guerras comerciales impulsadas por Estados Unidos contribuyen a la ralentización del crecimiento económico global.
Nóvak señaló además que el PIB ruso creció un 9,7% en los primeros tres años de la campaña militar, cifra que supera en tres veces el aumento registrado en la zona del euro durante el mismo periodo.
Las sanciones estadounidenses contra las dos mayores petroleras rusas provocaron en noviembre una caída del 35% en las exportaciones de crudo y gas, con una estimación de descenso del 50% para diciembre.
El Estado destinó en 2025 alrededor de 140.000 millones de dólares a la campaña militar en Ucrania, lo que representa el 5,1% del presupuesto federal.


