El aumento en el número de motociclistas en las calles de la Ciudad de México ha generado tensiones en la convivencia con otros usuarios de las vías. Se han registrado numerosas infracciones por parte de estos conductores, que incluyen la circulación por banquetas, el uso de motocicletas sin casco, el transporte de más de un pasajero, el estacionamiento en pasos peatonales y la conducción en sentido contrario, entre otros comportamientos.
De acuerdo con el artículo 21 del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, está prohibido que los motociclistas circulen entre carriles, salvo que el tránsito vehicular esté completamente detenido. En esos casos, pueden ubicarse en áreas de espera para motocicletas, siempre y cuando no invadan los pasos peatonales.
Este tipo de maniobras no sólo incumple la normativa, sino que también pone en riesgo la seguridad del propio motociclista, así como la de peatones y conductores. Durante la circulación en tráfico no detenido, la visibilidad puede verse comprometida, lo que aumenta el riesgo de colisiones.
Las sanciones por estas infracciones oscilan entre 10 y 20 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente, que para 2025 se sitúa en 113.14 pesos. Esto se traduce en multas que varían entre 1,131.40 y 2,262.80 pesos. Además, las infracciones pueden resultar en la penalización con puntos en la licencia de conducir del infractor.
Ante la vulnerabilidad de las motocicletas, es crucial que tanto los motociclistas como los demás conductores mantengan una conducta responsable en las vialidades. La imprudencia en la conducción puede tener consecuencias graves para todos los usuarios de la vía.



