La detención en Oslo de Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, tiene repercusión local al producirse poco antes de que se inicie un juicio por acusaciones de violación y agresiones, tras la sospecha de nuevos delitos.
La Policía de Oslo informó que fue arrestado recientemente y está imputado por agresión corporal, amenazas con arma blanca y quebrantamiento de una prohibición de acercamiento a una persona.
La fiscalía ha solicitado ante el juez cuatro semanas de prisión preventiva, alegando riesgo de que pueda volver a cometer delitos.
El detenido, de 29 años y no integrante de la Casa Real, enfrenta una acusación previa que suma 38 cargos, entre ellos cuatro supuestas violaciones a parejas mientras dormían, seis casos de conducta sexual vejatoria, además de agresiones, amenazas, delitos relacionados con drogas, daños y alteración del orden público.
La fiscalía ha calificado los hechos como muy graves y señaló que las penas por los delitos que se le imputan pueden alcanzar hasta diez años de cárcel.
Høiby ha reconocido problemas con el alcohol y otras drogas y dificultades psicológicas, y ha admitido únicamente determinados hechos: violencia contra una mujer, amenazas a un hombre y el transporte de varios kilos de marihuana hace años.


