La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó sobre daños en su oficina de Kyiv, Ucrania, tras los recientes ataques aéreos lanzados por Rusia. Las ventanas de la tercera planta del edificio resultaron afectadas por escombros, pero no se registraron heridos.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó la necesidad urgente de un alto el fuego, afirmando que los ataques contra la sanidad y la población civil deben cesar. Agregó que la paz es fundamental para la recuperación.
Mientras tanto, las autoridades ucranianas han reportado al menos cuatro muertes y cerca de cien heridos como resultado de bombardeos rusos que involucraron medio millar de drones y múltiples misiles, incluyendo el sistema hipersónico Oréshnik.







