La posible mayor tragedia en las rutas del Mediterráneo central afecta directamente a comunidades de la isla de Lampedusa, Sicilia y zonas de rescate próximas, así como a familiares que esperan noticias de los desaparecidos.
La ONG italiana Mediterranea Saving Humans denunció que aproximadamente unos mil migrantes han desaparecido tras varios naufragios ocurridos en las últimas semanas después del paso del ciclón Harry.
La organización recopiló datos del Centro de Coordinación de Rescate Marítimo en Roma, informes y testimonios, y señala que al menos 380 personas figuran como desaparecidas en el mar, cifra a la que suma otras estimaciones de presuntos naufragios.
Según esos registros, ocho embarcaciones que partieron de Sfax, en la costa este de Túnez, viajaban con 49, 54, 50, 51, 36, 42, 53 y 45 personas respectivamente, sumando unas 380 personas que no han sido localizadas.
Ninguna de esas embarcaciones había sido localizada y no se han confirmado rescates vinculados a esos ocho casos, según la información recopilada por la ONG.
Las salidas coincidieron con condiciones marítimas extremas en el Mediterráneo central: olas de más de siete metros y ráfagas de viento superiores a 54 nudos, consecuencia del ciclón Harry, lo que según la organización indica que los barcos se hundieron en unas de las condiciones más peligrosas registradas en dos décadas.
La ONG cita el testimonio del capitán del mercante Star, Ahmed Omar Shafik, y de un superviviente, Ramadan Konte, quien relató haber sido el único rescatado de una embarcación con unas 50 personas tras permanecer más de 24 horas en el mar.
Además, Mediterranea recoge testimonios que atribuyen otras diez salidas desde Túnez a mediados de enero, cada una con entre 50 y 55 personas; solo una de esas embarcaciones llegó a Lampedusa y lo hizo con un cadáver a bordo y la noticia de dos gemelos de un año desaparecidos, junto al superviviente citado.
Las autoridades maltesas han recuperado decenas de cadáveres en la zona, y el buque de rescate civil Ocean Viking localizó y trasladó al puerto de Siracusa el cuerpo de una mujer. La ONG lamenta que la información siga siendo fragmentaria y, en ocasiones, contradictoria, y subraya que la magnitud de lo sucedido supera con creces los informes oficiales disponibles, mientras cientos de familiares esperan respuestas.


