En el Consejo de Seguridad, un alto funcionario de la ONU solicitó respeto a la soberanía e integridad territorial de Somalia tras el anuncio de Israel sobre el reconocimiento de Somalilandia como Estado independiente. La cuestión fue planteada como un asunto de impacto directo en la estabilidad regional.
Khaled Khiari, asistente del secretario general para Medio Oriente y Asia-Pacífico, recordó que el Consejo ha reafirmado de forma reiterada el respeto a la soberanía, la independencia política y la unidad de Somalia. Insistió en la necesidad de evitar actos que puedan agravar la situación.
Khiari instó a Somalia y a Somalilandia a retomar un diálogo pacífico y constructivo en el marco del Comunicado de Yibuti, considerado por la ONU como un referente para las negociaciones. También pidió a ambas partes abstenerse de acciones que aumenten las tensiones.
El representante somalí, Abukar Osman, condenó el reconocimiento y lo calificó de nulo por vulnerar los principios de Naciones Unidas. Exhortó a los estados miembros a rechazar de forma conjunta lo que describió como un intento de fragmentar el territorio somalí.
El representante de Israel defendió la decisión, afirmando que el reconocimiento es legítimo y responde a realidades sobre el terreno, además de apoyarse en vínculos históricos entre ambos territorios. Aseguró que la medida no busca ser una provocación y que encaja con los valores que debe proteger el Consejo.
Somalilandia, ubicada entre Etiopía y Somalia y considerada por la comunidad internacional como parte de este último, fue un protectorado británico hasta su independencia a mediados del siglo XX. Desde entonces mantiene instituciones propias y reclama estatus estatal.
La representante de Estados Unidos criticó la celebración de la reunión en el Consejo, calificándola de distracción, y afirmó que no hay cambios en la política estadounidense respecto al reconocimiento de Somalilandia. Por su parte, el representante del Reino Unido reiteró su apoyo a la soberanía de Somalia y pidió que cualquier cambio se alcance mediante el diálogo.
China expresó su firme oposición al anuncio israelí y subrayó que se trata de una cuestión interna que deben resolver los somalíes, instando a los países de la región a no inmiscuirse. Varios representantes destacaron además la prioridad de coordinar esfuerzos frente a amenazas compartidas como el grupo yihadista Al Shabab.
El reconocimiento oficial de Israel a Somalilandia ha encontrado amplio rechazo internacional, con reacciones críticas desde África, el mundo islámico, China y la Unión Europea. La Liga Árabe lo calificó como un atentado contra la seguridad regional y pidió la adopción de medidas jurídicas, económicas, políticas y diplomáticas.
El Gobierno federal de Somalia y ambas cámaras de su Parlamento rechazaron categóricamente la medida, sosteniendo que ningún actor externo puede alterar la unidad o la configuración territorial del país. Señalaron que reconocimientos de este tipo carecen de validez legal y política y pueden contribuir a desestabilizar la región.


