Unas doscientas personas se congregaron recientemente en Oslo para manifestar su desacuerdo con la decisión del Comité Noruego del Nobel al conceder el Premio de la Paz a la opositora venezolana María Corina Machado. La protesta, organizada por diversas entidades noruegas, estuvo caracterizada por lemas como «Ningún premio de la paz para los belicistas» y «Estados Unidos, fuera de América Latina», reflejando la oposición de ciertos sectores a la figura de Machado.
Kari Anne Næss, presidenta de una de las organizaciones participantes, expresó que «Machado no merece el Nobel de la Paz», argumentando que dicho galardón debería ser otorgado a personas que promuevan el diálogo pacífico y la unidad. Este grupo, parte del Consejo Noruego de la Paz, ha decidido no organizar la tradicional procesión de antorchas que suele acompañar la entrega del Nobel, en protesta por la elección de Machado.
Este año, la responsabilidad de la ceremonia recae en la Norwegian Venezuelan Justice Alliance, después de que el Consejo Noruego de la Paz declinara participar. La manifestación también contó con la presencia de representantes de partidos políticos noruegos, incluidos el Partido de Izquierda Socialista y el Partido Rojo, ambos aliados del actual gobierno laborista en minoría, quienes expresaron su oposición a la galardonada.
Machado, quien reside en un lugar desconocido en Venezuela, debía participar en una rueda de prensa en el Instituto Nobel, pero el evento fue aplazado y posteriormente cancelado debido a las dificultades que enfrenta para llegar a Oslo. Según el propio Instituto, la política ha comentado en entrevistas sobre la complejidad de su viaje, y actualmente no hay información adicional sobre su llegada para la ceremonia de premiación. A pesar de las adversidades, Machado había confirmado su intención de asistir al evento.


