El gobierno canadiense anunció que destinará 2.500 millones de dólares canadienses en ayuda a Ucrania, una decisión que refuerza la implicación de Canadá en la política exterior y financiera internacional. La medida busca facilitar el acceso de Kiev a paquetes de financiación multilaterales clave.
El anuncio fue realizado por el primer ministro tras un encuentro en Halifax con el presidente ucraniano, quien continuó su viaje hacia Florida para una reunión con el presidente de Estados Unidos. La reunión bilateral en Halifax se enmarca en una ronda de contactos internacionales sobre la crisis ucraniana.
La cifra anunciada equivale aproximadamente a 1.827 millones de dólares estadounidenses y a 1.552 millones de euros, y su objetivo principal es permitir a Ucrania acceder a 8.400 millones de dólares en préstamos del Fondo Monetario Internacional. La ayuda se canalizará mediante instrumentos financieros estratégicos.
Una parte se destinará a la extensión y ampliación de la suspensión de pagos de deuda por hasta 1.500 millones de dólares canadienses para 2025-2026. Este mecanismo busca aliviar la carga financiera inmediata del gobierno ucraniano.
Además, Canadá ofrecerá garantías de préstamo por hasta 1.300 millones de dólares canadienses al Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo, agencia del Banco Mundial, destinadas a proyectos de reconstrucción en Ucrania. También se anunciaron garantías adicionales para respaldar importaciones esenciales.
Se suman garantías por 322 millones de dólares canadienses al Banco Europeo para la Reconstrucción y Desarrollo, orientadas a apoyar las importaciones de gas y el refuerzo de la seguridad energética ucraniana. Desde el inicio de la invasión rusa, Canadá ha entregado cerca de 22.000 millones de dólares canadienses en asistencia a las autoridades de Kiev.


