La suspensión del programa piloto canadiense para atraer refugiados cualificados tiene impacto directo en empresas que buscaban cubrir vacantes especializadas y en comunidades que esperaban la integración laboral de esos solicitantes.
El Programa Piloto de Vías de Movilidad Económica ofrecía una vía para que refugiados con formación profesional ingresaran al mercado laboral canadiense a través de canales de carácter económico, y había facilitado la llegada de ingenieros, asistentes sanitarios y otros perfiles en demanda.
El gobierno informó en la web del programa que no acepta nuevas solicitudes tras haber alcanzado el cupo previsto para el próximo periodo, y señaló que, hasta ahora, solo se ha admitido alrededor de la mitad del objetivo inicial, unas 1.000 personas, sin fijar fecha para su reanudación.
Las autoridades advirtieron asimismo que la tramitación de las solicitudes ya presentadas puede prolongarse varios años, y señalaron que otro programa piloto destinado a captar trabajadores de atención a personas mayores y con discapacidad fue paralizado recientemente, también sin plazo para retomarlo.
Estas decisiones se enmarcan en un paquete de medidas gubernamentales encaminadas a reducir de forma drástica el número de inmigrantes que ingresan al país, tanto residentes permanentes como trabajadores temporales y estudiantes internacionales.
Hasta hace poco, el país registraba el mayor crecimiento demográfico del G7 gracias a la llegada masiva de inmigrantes, que pasaron de unas centenas de miles a casi medio millón al año; a ello se suman más de 680.000 estudiantes internacionales y cerca de un millón de trabajadores temporales en los últimos recuentos.
El gobierno pretende disminuir la proporción de trabajadores temporales extranjeros en el país del 7 % actual hasta el 5 % en los próximos años y ha anunciado recortes significativos en los cupos de residentes temporales y de estudiantes internacionales.
Las medidas ya muestran efectos: el organismo estadístico nacional informó que, por primera vez en décadas, la población se redujo en un trimestre, con una pérdida neta superior a 76.000 personas, lo que refuerza la percepción de que las políticas migratorias están moderando el crecimiento poblacional.


