La reforma electoral que prepara la Presidencia puede cambiar la forma de designar a las autoridades electorales y tendrá impacto directo en la organización de los comicios en México. El proyecto, encargado por la Presidencia, busca definir nuevos procedimientos para el INE y otros órganos vinculados al proceso electoral.
El presidente de la comisión presidencial para la reforma electoral reconoció que aún existen diferencias internas sobre el contenido del proyecto, pero afirmó que el grupo está en fase de deliberación y que presentará un anteproyecto a la mandataria en breve. Durante un encuentro con consejeros del INE, describió la situación como una etapa de discusión de aspectos concretos y literales de las conclusiones.
La comisión está integrada, entre otros, por la titular de Gobernación y por el coordinador de políticas de la Presidencia, lo que refleja la participación de distintos poderes y áreas del gobierno en la iniciativa. El responsable del órgano señaló que las reformas electorales en el país no han sido nunca producto de un consenso absoluto y que resulta difícil alcanzar una unanimidad sin objeciones.
Ante reclamos de integrantes del INE sobre la necesidad de respetar la autonomía e independencia del instituto, el presidente de la comisión expresó reservas sobre el uso del término «autonomía» y subrayó la importancia de que los órganos administrativos conserven independencia en sus resoluciones. Afirmó que lo esencial es que esos organismos actúen con imparcialidad, legalidad y certeza.
Respecto al calendario electoral, aseguró que la iniciativa que presentará la Presidencia al Congreso no modificará las fechas previstas para la segunda elección judicial. Sobre la propuesta de elegir a los consejeros del INE por voto popular, dijo que esa posibilidad «está en la mesa» y forma parte de las alternativas que se discuten en la comisión.



