Un niño mexicano de dos años, Federico Efraín, figura entre al menos cinco víctimas del desplome de una aeronave frente a la costa de Galveston; autoridades mexicanas gestionan el traslado y apoyo a la familia.
Las autoridades de Campeche confirmaron que el menor murió en el accidente ocurrido en aguas cercanas a Texas, donde la aeronave se estrelló durante una misión humanitaria.
El alcalde de Escárcega se reunió con el padre del niño, Edward Ramírez, quien obtuvo una visa humanitaria para trasladarse a Estados Unidos y recuperar los restos de su hijo, además de traer de regreso a la esposa. “En los momentos más oscuros, cuando el dolor no encuentra palabras, el humanismo se vuelve abrazo”, escribió el alcalde.
La madre del menor se encuentra fuera de peligro, según informaron las autoridades; la secretaria de Gobierno de Campeche confirmó que Federico era originario de Escárcega y que se brindará apoyo a la familia.
La aeronave, en una misión coordinada con la organización Michou y Mau para trasladar al niño a recibir tratamiento por quemaduras, transportaba a ocho personas: cuatro miembros de la Marina y cuatro civiles. Al menos cinco pasajeros perdieron la vida; una persona está desaparecida y dos sobrevivieron.



