En Iguala, Guerrero, estudiantes exigieron al gobierno federal el cumplimiento de las promesas hechas a los padres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa durante una protesta realizada en la ciudad con motivo de la conmemoración del caso. La movilización tuvo importancia local al concentrarse en los sitios donde fueron asesinados y recordados los normalistas.
Integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México y del Bloque Democrático de Organizaciones llegaron en autobuses para depositar ofrendas en los lugares vinculados a los hechos. Colocaron coronas florales y realizaron mítines en memoria de las víctimas.
En la Zona Industrial, donde fue hallado el cuerpo de Julio César Mondragón Fontes en condiciones de extrema violencia, los manifestantes rindieron homenaje y criticaron al gobierno por prometer cambios que, dijeron, no se han concretado. Reclamaron a la presidenta que cumpla con las promesas de investigar y localizar a los jóvenes.
Posteriormente se trasladaron al Periférico, donde fueron asesinados Julio César Ramírez Nava y Daniel Solís Gallardo durante el ataque contra los estudiantes atribuido a integrantes del grupo delictivo Guerreros Unidos. Frente a las estelas conmemorativas reiteraron su demanda de justicia y colocaron más ofrendas.
En el mitin uno de los estudiantes acusó a la administración anterior de frenar las investigaciones cuando llegaron al Ejército y de negar la entrega de más de 800 folios que, según dijeron, podrían aportar claridad al caso. Los manifestantes sostuvieron que la entrega de esa información permitiría avanzar y que su reticencia obedece a intereses por proteger a autoridades y fuerzas militares.
Otros estudiantes, algunos en anonimato, señalaron que mantendrán las protestas porque solo así consideran que el gobierno atiende sus reclamos y pidieron a la presidenta que privilegie la búsqueda y la verdad sobre otros asuntos de agenda pública. Subrayaron el desgaste y el dolor de las familias, muchas de las cuales han recorrido un largo camino en busca de respuestas.
Los manifestantes recordaron que varios padres y madres han fallecido durante la lucha; recientemente murió Genoveva Sánchez Peralta, madre de uno de los jóvenes, con lo que aumentó el número de progenitores que no alcanzaron a conocer la verdad. Señalaron que esas pérdidas acrecientan la exigencia de una respuesta efectiva de las autoridades.
Exigieron a las instancias federales conciencia y avances reales en las investigaciones para dar una respuesta a las familias que aún siguen en pie de lucha. Reiteraron que el movimiento continuará hasta obtener esclarecimiento y evitar la impunidad.
El caso de Ayotzinapa se originó cuando 43 estudiantes de la Escuela Rural desaparecieron mientras se dirigían a la Ciudad de México para participar en una manifestación por el aniversario de la masacre de Tlatelolco. El suceso se ha convertido en un emblema de la crisis de desapariciones en el país.
Las desapariciones en México superan las cifras centenares de miles, según el registro oficial de personas desaparecidas y no localizadas, lo que sitúa este caso dentro de un contexto más amplio de violencia y búsqueda de justicia.


