En un contexto global marcado por tensiones económicas, los países en desarrollo han registrado entre 2022 y 2024 un aumento significativo en los pagos de capital e intereses relacionados con su deuda, alcanzando niveles no vistos en más de cinco décadas, según un reciente informe del Banco Mundial.
La diferencia entre los pagos realizados para financiar la deuda y los nuevos financiamientos recibidos durante este periodo se sitúa en 741 mil millones de dólares, destacando la mayor salida de capitales ligados a dicha deuda en más de 50 años. No obstante, también se observó un aspecto positivo: en 2024, estos países lograron reestructurar un total de 90 mil millones de dólares de sus volúmenes de deuda, lo cual representa el mayor monto desde 2010.
A pesar de estas reestructuraciones, el total de la deuda externa de los países de ingresos bajos y medios alcanzó un nuevo récord de 8,9 billones de dólares en 2024. De esta cifra, 1,2 billones de dólares corresponden a los 78 países más vulnerables, que son elegibles para recibir donaciones y préstamos de bajo costo a través de la Asociación Internacional de Fomento del banco.
El aumento de la deuda es atribuido a diversas convulsiones sociales y económicas, comenzando con la pandemia y continuando con la crisis financiera post-2008. De hecho, el interés promedio que estos países han tenido que pagar se ha situado en niveles similares a los de esa crisis.
Los pagos de intereses han alcanzado un récord de 415 mil millones de dólares, recursos que, según el informe, podrían haber sido utilizados para abordar problemas críticos, como la falta de escolarización infantil, la mejora de la atención primaria en salud o la electrificación de comunidades rurales.
El informe también señala que cerca de 50 países en desarrollo vieron crecer su deuda pública interna más rápidamente que su deuda externa, lo que ha llevado a que los bancos locales prefieran invertir en títulos estatales en lugar de proporcionar liquidez al sector privado.
En este contexto, México se posicionó entre los países que redujeron tanto su endeudamiento interno como externo en 2024, aunque figura en la lista de las diez naciones que más solicitaron préstamos, junto con Argentina, Brasil, China e India.
Además, el Banco Mundial reportó que proporcionó 18,300 millones de dólares más en financiamiento de bajo costo en 2024 en comparación con los reembolsos de capital que recibió de los países receptores, marcando un hito en su actividad.
El vicepresidente senior del Banco Mundial ha enfatizado la necesidad de que los gobiernos establezcan un orden fiscal y se preparen ante la posibilidad de cambios abruptos en las condiciones del mercado de deuda, recordando que las restricciones económicas son una realidad que no puede ser ignorada indefinidamente.


