El gobierno de Perú anunció la prohibición de que dos personas viajen en una misma motocicleta, una medida que impactará directamente a conductores, repartidores y transporte informal en Lima, el Callao y otras zonas urbanas del país. El presidente José Jerí informó que la norma busca reducir episodios de violencia vinculados al uso de motos por parte de delincuentes.
Según la Presidencia, la decisión se oficializará mediante un decreto que detallará procedimientos y sanciones, inicialmente de carácter económico para los conductores que incumplan la norma. Jerí sostuvo que resulta necesario adoptar acciones aunque afecten temporalmente a algún sector para recuperar la tranquilidad ciudadana.
El mandatario dijo que la Policía Nacional intensificará las intervenciones para atender la inseguridad que enfrentan, por ejemplo, los transportistas extorsionados cuando observan a dos personas en una motocicleta, modalidad que atribuyó a sicarios en sus ataques. Señaló que la medida contribuirá a reafirmar el principio de autoridad y a recuperar la sensación de seguridad.
Las asociaciones de motociclistas han rechazado la medida, pero el gobierno la mantiene como respuesta a una ola delictiva que el Ejecutivo considera preocupante. Además, Jerí anunció la aprobación próxima del reglamento de la Ley 32490, que establece medidas extraordinarias contra delitos de extorsión y asesinatos que afectan al transporte público y de mercancías.
Fuentes locales indican que la normativa incluirá la creación de un grupo policial y fiscal denominado GIES y mecanismos de extinción de dominio sobre bienes vinculados a la criminalidad; el Ejecutivo prevé su aprobación en el Consejo de Ministros y su publicación en el boletín de normas en breve. El presidente supervisó además un operativo policial en Lima en el que se detuvo a cuatro presuntos integrantes de una banda que, según la información oficial, pretendían asaltar un centro comercial.
Los anuncios se produjeron después de una paralización de los gremios de transporte urbano de Lima y del puerto del Callao en protesta por las extorsiones y asesinatos que afectan al sector, que han dejado 73 trabajadores muertos en los últimos meses.



