Una marcha convocada por la autodenominada «Generación Z» se llevó a cabo en Ciudad de México, pero su asistencia fue notablemente reducida, con apenas dos centenares de participantes, cuya mayoría fue compuesta por adultos, mientras que la presencia de jóvenes fue escasa. Los organizadores atribuyeron esta baja afluencia al temor, la represión sufrida en manifestaciones anteriores y los cortes viales que dificultaron el acceso a la actividad.
Según testimonios de participantes, como un joven de 29 años, las acciones del gobierno en manifestaciones pasadas, que incluyeron el cierre de estaciones del metro, fueron factores disuasivos. Esta persona enfatizó que la administración tiene miedo a escuchar las demandas de la población y a confrontar la realidad actual del país.
El recorrido de la marcha estuvo marcado por la intervención policial, que bloqueó la ruta hacia el centro histórico de la capital, coincidiendo con el tradicional desfile militar en conmemoración de la Revolución Mexicana de 1910. La solapación de ambos eventos generó inquietud en el ambiente público, especialmente tras los disturbios ocurridos en la protesta anterior, que dejaron decenas de heridos, tanto entre policías como entre civiles.
A pesar de la atmósfera tensa, la marcha se desarrolló sin incidentes. Desde el emblemático Ángel de la Independencia hasta la Glorieta de las Mujeres que Luchan, los manifestantes pudieron expresar su descontento, aunque se encontraron con un importante despliegue de fuerzas policiales que les impidió avanzar hasta el terminado del desfile militar.
Entre ellos, una mujer de 57 años, quien prefirió permanecer en el anonimato por razones de seguridad, manifestó su preocupación por la situación del país, pidiendo a los políticos que se enfoquen en los problemas actuales en lugar de culparse mutuamente. Asimismo, durante la manifestación, los gritos de «¡El pueblo unido, jamás será vencido!» y «¡Queremos protección, no represión!» resonaron entre los asistentes.
Por su parte, un adolescente de 16 años comentó que lo que busca la «Generación Z» es un cambio real en el país, subrayando que no están afiliados a ningún partido o asociación, sino que su objetivo es asegurar un futuro mejor para las nuevas generaciones.



