La organización de Miss Universo ha respondido al reciente escándalo que ha conmocionado el certamen en Tailandia, donde se han denunciado actos de agresión y humillación contra Fátima Bosch, Miss Universe México. En un comunicado oficial difundido a través de las redes sociales, el presidente de la franquicia expresó su «indignación y repudio» hacia Nawat Itsaragrisil, propietario de Miss Grand International.
El mensaje se centró en la defensa de la dignidad de las competidoras y fue un fuerte reclamo hacia el empresario tailandés, cuya gestión ha sido cuestionada por la conducta de su público, que supuestamente atacó verbalmente a Bosch. Como consecuencia de estos hechos, se han anunciado represalias contra Nawat.
En su comunicación, el presidente de Miss Universo manifestó su apoyo a las delegadas de los 122 países participantes, subrayando que la integridad y el respeto hacia las mujeres deben ser una prioridad en el certamen. Criticó la actitud de Nawat, indicando que como anfitrión debía garantizar un entorno de apoyo y cordialidad para todas las participantes, asegurando que tuvieran una «experiencia única de vida».
Además, se hizo hincapié en el ataque personal a Fátima Bosch, quien, según el comunicado, fue objeto de humillaciones e insultos. Se denunció la utilización de medidas de seguridad para intimidarla y silenciarla, un acto que fue categóricamente rechazado.
El comunicado cerró con un firme compromiso de la organización de no permitir que tales agresiones se repitan, resaltando la importancia de la seguridad y el respeto hacia todas las concursantes. A raíz de esta situación, se ha decidido expulsar a Nawat del certamen, restringiendo su participación futura en estos eventos.


