Cuarenta y siete personas han sido detenidas y varias decenas han resultado heridas, incluyendo a 17 policías, durante enfrentamientos en Belgrado tras una manifestación antigubernamental. La protesta, que reunió a miles de ciudadanos, comenzó de forma pacífica pero derivó en disturbios al dispersarse.
Según el ministro del Interior de Serbia, Ivica Dacic, se presentarán denuncias penales contra 31 de los detenidos, mientras que otros 15 enfrentan cargos por actos delictivos. Uno de los arrestados es un representante del Banco Mundial de Brasil, quien tenía un documento de identidad diplomático.
Las organizaciones estudiantiles que convocaron la protesta denunciaron que muchos manifestantes fueron agredidos, y varios se encuentran recibiendo atención médica. La movilización se produjo en respuesta a la corrupción en las autoridades, tras un trágico accidente en una estación de trenes que dejó 16 muertos.
La manifestación atrajo a unas 34,300 personas, según la policía, aunque las ONG estiman que la cifra alcanzó los 180,000. Los enfrentamientos estallaron frente al Parlamento, donde la policía utilizó gas lacrimógeno contra una minoría que lanzó objetos. El presidente Aleksandar Vucic, actualmente en visita oficial en China, comentó que la protesta evidenció la “naturaleza violenta” de algunos manifestantes.
Tras la suspensión del servicio de trenes en Serbia en la madrugada del sábado, la empresa estatal anunció que el transporte ferroviario se reanudaría por la mañana.







