El gabinete de Israel aprobó medidas para reforzar el control sobre Cisjordania y facilitar la compra de tierras por parte de colonos, una decisión que afecta directamente a residentes palestinos y a las comunidades israelíes en el territorio ocupado.
Cisjordania es reclamada por los palestinos para un futuro Estado; gran parte del territorio está bajo control militar israelí, mientras que la Autoridad Palestina mantiene autogobierno limitado en algunas áreas.
El primer ministro Benjamin Netanyahu, que se enfrenta a elecciones, sostiene que la creación de un Estado palestino supondría una amenaza para la seguridad, y su coalición incluye a miembros favorables a la anexión del territorio.
Los ministros votaron a favor de iniciar un proceso de registro de tierras por primera vez desde 1967. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, afirmó que con estas medidas «se continúa con la revolución de los asentamientos y se refuerza el control en todas las partes de nuestro territorio».
El ministro de Defensa, Israel Katz, describió el registro como una medida de seguridad destinada a garantizar el control, la aplicación de la ley y la plena libertad de acción para proteger a los ciudadanos y salvaguardar los intereses nacionales.
El gabinete sostuvo que el registro responde a procesos de registro de tierras promovidos por la Autoridad Palestina y que tendrá por objetivo poner fin a disputas. La presidencia de la Autoridad Palestina rechazó la decisión, calificándola de «anexión de facto» y de inicio de planes de anexión para afianzar la ocupación mediante actividades de asentamiento que considera ilegales.
El Gobierno de Estados Unidos ha descartado una anexión formal por parte de Israel, aunque no ha frenado la expansión de asentamientos, que según los palestinos reduce la viabilidad de un Estado independiente. El máximo tribunal de las Naciones Unidas emitió un dictamen consultivo no vinculante que considera ilegales la ocupación y los asentamientos y pide su cese; Israel rechaza esa opinión alegando vínculos históricos y bíblicos con la tierra.
El inicio del registro de tierras se suma a otras medidas adoptadas recientemente para ampliar el control sobre el territorio.


