Después de una serie de empates que le costaron el liderato en LaLiga, el Real Madrid sufrió una nueva derrota, esta vez en su regreso al Santiago Bernabéu, cayendo 0-2 ante el Celta de Vigo. Este encuentro se produjo tras una victoria contundente por 0-3 ante el Athletic Club, que parecía indicar un cambio de rumbo.
El equipo, dirigido por Xabi Alonso, llegaba con la moral alta tras romper una racha de tres empates. No obstante, durante el partido, se encontró en apuros, terminando con solo nueve jugadores tras las expulsiones de Fran García y Álvaro Carreras, además de no poder concretar sus oportunidades de gol.
Arda Güler tuvo tres ocasiones en la primera mitad, siendo la más clara un remate que se desvió tras perder el equilibrio cerca del área pequeña. A la gran cantidad de bajas por lesión en la plantilla, se sumó la de Éder Militao, que sufrió una lesión muscular que preocupa al cuerpo técnico.
A pesar de concluir la primera parte con un empate sin goles, el Celta de Vigo fue quien se adelantó en el marcador en la segunda mitad. Williot Swedberg, que entró como sustituto, anotó un gol brillante, finalizando una jugada combinativa con un remate de tacón tras un centro de Bryan Zaragoza.
La situación se complicó aún más para el Real Madrid cuando, con un jugador menos, intentaron revertir el resultado, pero la falta de cohesión se hizo evidente. La defensa del Celta, formada por cinco jugadores, mantuvo la solidez necesaria para resistir las acometidas del equipo local.
Finalmente, Swedberg selló la victoria del Celta de Vigo en el tiempo de descuento, llevando su puntaje a 19 puntos en la tabla, mientras que el Real Madrid continúa en una racha negativa, acumulando solo seis de los 15 puntos posibles en sus últimos encuentros. Esta situación provoca que, tras haber aumentado su ventaja sobre el Barcelona, el equipo ahora se encuentre a cuatro puntos del líder, lo que complica su camino en la lucha por el título de LaLiga.



