El gobierno británico ha confirmado la apertura de una investigación sobre un incidente cibernético tras informes de prensa que indican que un grupo de hackers vinculado a China pudo haber accedido a miles de documentos confidenciales del Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Mancomunidad y de Desarrollo.
De acuerdo con el ministro de Comercio, la investigación se inició en octubre y las autoridades sostienen que el riesgo de que se haya comprometido información personal es «bastante bajo». Esta declaración se produjo en respuesta a un informe que sugiere que el grupo de hackers, conocido como «Storm 1849», habría obtenido información relacionada con un considerable número de visados.
El ministro expresó que gran parte de la información se basa en especulaciones, y destacó la importancia de evitar alimentar rumores sobre la culpabilidad directa de China en este caso.
Este suceso se produce en un contexto delicado para las relaciones entre Reino Unido y China. La administración actual busca reconstruir los lazos comerciales y diplomáticos que han sido tensados debido a preocupaciones sobre el espionaje y violaciones a los derechos humanos en el país asiático. Se ha informado que el primer ministro planea realizar una visita a Beijing a finales de enero, lo que marcaría la primera visita de un primer ministro británico a China desde 2018.
Asimismo, el gobierno ha postergado la decisión sobre los planes de construcción de una nueva embajada china en Londres, a raíz de críticas que sugieren que esta podría ser utilizada como base para actividades de espionaje.
El ministro resaltó que el enfoque del gobierno británico busca ser pragmático en su relación con China, reconociendo oportunidades de colaboración en ciertas áreas, al tiempo que se está dispuesto a desafiar a Beijing en otras. Subrayó la necesidad de mantener una relación con «los ojos bien abiertos», proclamando que la claridad en este aspecto ha sido un principio fundamental desde el inicio.



