La ciudad de Tepic fue escenario de la 21ª Marcha del Orgullo LGBTQ+, una de las manifestaciones más significativas del año en la capital nayarita. Bajo el lema «Ser Libre», miembros de la comunidad LGBTQ+, así como familias, activistas y aliados, marcharon desde el asta bandera de la Universidad Autónoma de Nayarit hacia el Centro Histórico, en un acto que combinó celebración y reclamo social.
Este año, la marcha fue más que una festividad; constituyó una poderosa protesta con seis demandas fundamentales dirigidas a las autoridades locales: el último fin de los crímenes de odio, acceso a salud integral para personas trans, garantías laborales y médicas para toda la diversidad sexual, atención digna para quienes viven con VIH, reconocimiento de derechos para familias lesbianas y homoparentales, así como apoyo a personas adultas mayores LGBTQ+.
Uno de los integrantes del comité organizador subrayó que, aunque se han logrado avances considerables, persiste la discriminación, en especial en comunidades rurales. Además, enfatizó la necesidad de que el reconocimiento de derechos no deba ser un tema de debate, sino un aspecto natural de la convivencia ciudadana.
La marcha se desarrolló en un ambiente de alegría y seguridad, destacando la participación de familias que acompañaron a sus hijos e hijas, lo que fue interpretado como una señal de esperanza por muchos asistentes.
Colectivos locales, entre ellos Diversidad VIVA y Red Trans Nayarit, jugaron un papel activo en la organización del evento, el cual mostró un notable esfuerzo por articularse con otras causas sociales, abarcando temas desde la salud hasta la justicia.
La celebración culminó en el corazón del centro histórico, donde se reiteró que el orgullo no solo se debe conmemorar, sino también reivindicar. La marcha concluyó con una afirmación de que la comunidad LGBTQ+ existe, resiste y merece vivir con dignidad, refrendando que la diversidad se celebra, defiende y visibiliza.




