El pasado miércoles, la activista Rigoberta Menchú, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1992, recibió formalmente su carta de naturalización como ciudadana mexicana. La entrega del documento se llevó a cabo en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y fue realizada por el canciller Juan Ramón de la Fuente, en representación de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Durante la ceremonia, el canciller destacó la amplia trayectoria de Menchú en la defensa de los derechos humanos y de los pueblos indígenas, así como sus contribuciones a la educación en diversas instituciones académicas tanto en México como en el extranjero.
Menchú ha mantenido una relación significativa con México a lo largo de las décadas, especialmente durante su exilio en el país tras el conflicto armado en Guatemala. Su trabajo ha impactado múltiples iniciativas que promueven los derechos de las mujeres, el reconocimiento de los pueblos originarios y la educación intercultural.
La entrega de la carta de naturalización no solo representa un acto formal, sino también un reconocimiento por parte del Estado mexicano a la labor de Menchú, quien es considerada una figura emblemática en la lucha por los derechos indígenas en América Latina.


