Italia sigue de cerca la crisis en Venezuela por la presencia de una comunidad italiana de unas 160.000 personas y por el impacto que los sucesos pueden tener sobre su seguridad, que el gobierno calificó como «una prioridad absoluta» tras el ataque estadounidense que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa.
La primera ministra Giorgia Meloni consideró «legítimo» un ataque de naturaleza defensiva contra amenazas híbridas vinculadas al narcotráfico, aunque subrayó que la acción militar exterior «no es la vía» para poner fin a regímenes totalitarios, según un comunicado oficial.
El Ejecutivo indicó que Meloni sigue con atención la evolución de los hechos y reiteró el apoyo de Italia a la aspiración del pueblo venezolano a una transición democrática, al tiempo que condenó las acciones de represión del régimen de Maduro y afirmó no haber reconocido la victoria que este se atribuyó en las elecciones.
El comunicado recordó además que el gobierno italiano reconoció al líder opositor Edmundo González Urrutia como presidente electo y esperaba una transición democrática tras las controvertidas elecciones, postura que mantiene en el marco de sus relaciones internacionales.
El ministro de Exteriores ofreció asistencia consular a los ciudadanos italianos presentes en Venezuela, mientras que el embajador en Caracas pidió cautela a la comunidad y que se evite salir a la calle hasta nueva indicación.
Algunas formaciones de la oposición en Italia, entre ellas el Movimiento 5 Estrellas, Alianza Verde e Izquierdas, habían pedido a la primera ministra que condenara el ataque, según el comunicado del gobierno.
La nota oficial concluye subrayando que la seguridad de los italianos en Venezuela es una prioridad absoluta para el Ejecutivo y que las autoridades permanecen atentas a la evolución de la situación.


