El gobernador de Nuevo León ha señalado que al menos tres iniciativas fundamentales relacionadas con la seguridad —que incluyen la extorsión, la actualización de salarios y el presupuesto— permanecen sin avance en el Congreso local desde hace aproximadamente dos años. Este estancamiento, afirmó, obstaculiza la implementación de medidas prioritarias en materia de seguridad pública.
Durante su participación en la 52ª Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública y la 8ª Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Protección Civil, el gobernador destacó una contradicción entre la disminución de delitos y la percepción de inseguridad entre la ciudadanía. Aseguró que esta situación requiere ajustes en las fiscalías, así como en los congresos locales, donde, acusó, se han bloqueado sistemáticamente las propuestas del Ejecutivo, especialmente las vinculadas a la seguridad.
Se mencionó que las iniciativas para combatir delitos como la extorsión se han presentado, pero han quedado estancadas. Además, la propuesta para la actualización de salarios en las áreas de seguridad también ha sido ignorada.
Otro punto de preocupación fue el presupuesto estatal. El gobernador explicó que, por segundo año consecutivo, su administración ha intentado aprobar un presupuesto enfocado en seguridad, pero este paquete ha sido rechazado por el Legislativo. Indicó que sin un avance en este aspecto, sería poco probable que su administración logre un apoyo financiero adecuado para enfrentar los desafíos de seguridad.
En este contexto, hizo un llamado a los miembros de la mesa de seguridad pública para buscar mecanismos que eviten la politización de temas que afectan la protección de la ciudadanía. Instó a trabajar de manera unida para mejorar la seguridad en sus respectivos estados, subrayando la necesidad de cerrar filas ante la problemática que enfrenta la población.


