Diez direcciones de la Secretaría de Seguridad y Paz participaron recientemente en un concurso interno de altares, donde los ganadores recibieron la Catrina de Plata y otros reconocimientos. Esta iniciativa se enmarcó dentro de las celebraciones del Día de Muertos y buscó homenajear a los 124 miembros de las Fuerzas de Seguridad Pública que han caído en cumplimiento de su deber, bajo la temática “Su lealtad, nuestro recuerdo”.
La Secretaría dedicó un espacio significativo para rendir tributo a los fallecidos, organizando un concurso que evaluó diversos elementos de la tradición mexicana, tales como agua, velas, sal, flores de cempasúchil y fotografías de seres queridos. Cada altar presentado narró historias y ofreció experiencias sensoriales, fomentando un vínculo entre el presente y el pasado, en consonancia con la visión mexicana de la muerte como un reencuentro.
Gabriela Anguiano Delgado, coordinadora general administrativa de la Secretaría, destacó que el objetivo era fortalecer las tradiciones mexicanas y honrar la memoria de aquellos que ya no están.
Entre los altares concursantes se encontraron propuestas como “Voces que nos enseñaron a vivir”, “Sangre azul hasta la eternidad” y “La odisea de los muertos hacia el Mictlán”.
Uno de los altares, el de la Fuerzas de Seguridad Pública, buscó rendir homenaje a aquellos que, en servicio, cuidaron las calles y la seguridad de la sociedad. Este altar incluyó una recreación de la travesía del alma de José Antonio, un antiguo escolta, utilizando un muro de rapel para representar los niveles del altar hasta llegar al cielo.
El primer lugar en el concurso fue otorgado a la Coordinación General Administrativa, que creó una instalación que emulaba un cementerio, fusionando oscuridad y luz neon para crear una experiencia inmersiva.
La celebración de estas tradiciones no solo resalta la importancia cultural del Día de Muertos, sino que también refleja un esfuerzo por mantener presente el legado de quienes han dado su vida en servicio a la ciudadanía.


