Una periodista estadounidense fue secuestrada en Bagdad en una zona situada a un kilómetro de la Zona Verde, en el centro de la ciudad, lo que generó una operación inmediata de las fuerzas de seguridad y preocupación por la seguridad local. Las autoridades informaron que uno de los presuntos captores fue detenido durante las actuaciones policiales.
El Ministerio del Interior señaló que el secuestro fue cometido por individuos desconocidos y que las fuerzas de seguridad activaron operaciones de campo para localizar y liberar a la informadora. En un comunicado, la institución afirmó que actuaron con base en información precisa y seguimiento de los movimientos de los secuestradores.
Fuentes de seguridad, que hablaron bajo condición de anonimato, indicaron que en el incidente participaron dos vehículos; uno chocó y fue interceptado, mientras que un segundo automóvil huyó del lugar con la periodista rumbo al sur de Bagdad. Durante la intervención, las fuerzas lograron interceptar un vehículo que volcó al intentar escapar y arrestaron a uno de los sospechosos.
El Ministerio no divulgó la identidad de la víctima, aunque una fuente aseguró que tiene nacionalidad estadounidense y que fue secuestrada en el área cercana a la Zona Verde. Informes periodísticos señalan que podría tratarse de la periodista freelance Shelly Kittleson, quien ha colaborado con medios regionales.
El hecho remite a un caso anterior ocurrido en 2023, cuando la investigadora Elizabeth Tsurkov fue retenida en Bagdad por una milicia proiraní durante 903 días antes de ser liberada mediante un acuerdo negociado. Además, la embajada estadounidense en Irak ha advertido recientemente que los ciudadanos estadounidenses enfrentan un riesgo considerable y deben considerar abandonar el país.
Las autoridades continúan con las labores de rastreo y búsqueda para lograr la liberación de la periodista y examinan las circunstancias del secuestro mientras se investiga la identidad y posibles vínculos de los captors.


