En Morelia, el cadáver de Nemesio Oseguera Cervantes, identificado como El Mencho, llegó en helicóptero al Aeropuerto Internacional y fue trasladado a un avión caza de la Fuerza Aérea con destino a la Ciudad de México, informó el secretario de la Defensa Nacional. La decisión de llevar primero el cuerpo a Morelia se atribuyó a razones de seguridad ante el riesgo de reacciones violentas si la aeronave hubiera aterrizado en Guadalajara.
El mando castrense explicó que la operación fue el resultado de un largo proceso de inteligencia que combinó trabajo militar con información de otras instituciones de seguridad nacionales e internacionales. Señaló la colaboración con organismos como Interpol, Europol y el Comando Norte de Estados Unidos como parte del apoyo en la obtención de datos.
El seguimiento permitió ubicar a una persona cercana al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación que trasladó a una mujer hasta una zona de Tapalpa, donde se encontró con el objetivo. Con esa información se planificó la operación, cuyo planeamiento y ejecución estuvieron a cargo de personal de Fuerzas Especiales y de la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional.
La fuerza operativa se integró en tres componentes: una fuerza terrestre de la Fuerza Especial conjunta del Ejército y Guardia Nacional; un componente aeromóvil con helicópteros y personal de Fuerzas Especiales en alerta; y apoyo aéreo de la Fuerza Aérea. El despliegue tuvo como objetivo mantener el secreto y lograr el factor sorpresa.
Cuando la fuerza terrestre ingresó al área se estableció un cerco y se detectó la presencia de personas armadas vinculadas al líder criminal, por lo que las fuerzas aplicaron la Ley Federal de Armas de Fuego y control de Explosivos para detenerlos en flagrancia. Al aproximarse, quienes acompañaban a Oseguera abrieron fuego, en lo que el secretario calificó como un ataque violento por parte de la delincuencia organizada.
En el intercambio de disparos fueron abatidas ocho personas y se aseguraron siete armas largas, dos lanzacohetes, ocho vehículos, cartuchos y cargadores. El líder y su grupo huyeron internándose en una zona boscosa junto a un complejo de cabañas, desde donde fueron localizados por las Fuerzas Especiales.
Durante la persecución, el grupo armado atacó nuevamente y se reportó que un helicóptero aeromóvil recibió un impacto, por lo que realizó un aterrizaje de emergencia en una instalación militar en Sayula sin personal herido. En el combate resultaron heridos El Mencho y dos de sus escoltas; fueron detenidas además dos personas más y se aseguraron armas adicionales, incluidas armas largas y cortas, un lanzacohetes y granadas.
El parte militar indicó que varios elementos de seguridad también resultaron lesionados en las acciones, por lo que el personal sanitario evaluó la gravedad de los heridos entre los detenidos. Ante la condición crítica de los lesionados se solicitó apoyo aéreo para evacuarlos a una instalación médica en Jalisco, pero fallecieron en el trayecto.
Tras confirmarse la muerte de Oseguera Cervantes se decidió trasladar su cadáver en aeronave hacia el Aeropuerto de Morelia y de ahí a un avión de la Fuerza Aérea con destino a la Ciudad de México, a fin de evitar riesgos de violencia en la región si el traslado hubiera sido a Guadalajara.


