Serena Williams protagonizó un comercial transmitido durante el Super Bowl LX en el que se la ve inyectándose un medicamento para bajar de peso.
El anuncio, de 30 segundos y promovido por la empresa de telemedicina Ro, incluye declaraciones de la tenista sobre su experiencia con el fármaco.
Williams, ganadora de 23 Grand Slam, dice en el comercial que el tratamiento no es “un atajo”, que la ayudó a perder 31 libras y se presenta como miembro de Ro.
El medicamento promocionado es de tipo GLP-1 (péptido similar al glucagón tipo 1), una hormona intestinal que regula el azúcar en sangre y el apetito.
Recibió múltiples críticas por normalizar el uso de estos fármacos ante una audiencia masiva.
En redes sociales fue calificada de “irresponsable” y “codiciosa”, y usuarios señalaron que en el comercial no se mencionaron posibles efectos secundarios.
Entre los efectos secundarios reportados de estos fármacos se incluyen náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, reflujo, pérdida de pelo, riesgo de hipoglucemia, pancreatitis, fatiga y dolores de cabeza.


