San Miguel de Allende fue sede de una sesión solemne del Congreso del Estado de Guanajuato por el bicentenario de su nombramiento como ciudad, un acto de alcance local que congregó a autoridades estatales y municipales.
La ceremonia se realizó en la explanada del Jardín Principal y el presidente municipal recibió a la gobernadora, a la presidenta del Congreso y a la magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, quienes participaron en la sesión.
El encuentro recordó el decreto que elevó a la entonces Villa de San Miguel el Grande a la categoría de ciudad y su renombramiento en honor al insurgente Ignacio Allende; como parte del acto se develó una placa conmemorativa.
El alcalde agradeció el respaldo del Poder Legislativo para realizar la sesión en la ciudad y destacó el impulso del diputado sanmiguelense que promovió la conmemoración.
Durante la ceremonia también se rememoró el origen de la localidad a manos de Fray Juan de San Miguel en la época colonial y su papel durante el movimiento de Independencia, cuando albergó al Primer Ayuntamiento Insurgente.
La gobernadora señaló que San Miguel de Allende es un símbolo de la identidad guanajuatense y una ciudad proyectada internacionalmente sin perder su carácter histórico, mientras que representantes del Poder Legislativo y del Judicial resaltaron el legado cultural y el papel de las instituciones en la consolidación del estado de derecho.
Las autoridades recordaron la transformación económica del municipio, que pasó de actividades agropecuarias e industriales a una economía centrada en la cultura, el turismo y la creatividad, con nuevas vocaciones como el enoturismo y el turismo médico y de reuniones.
La sesión solemne reconoció la relevancia histórica, cultural e institucional de San Miguel de Allende y subrayó la conservación de su identidad como eje para su desarrollo futuro.


