El paso de la gira «Las Mujeres Ya No Lloran» tuvo un efecto tangible en las economías locales: generó movilidad turística, ocupación hotelera y dinamizó sectores vinculados al entretenimiento, dejando impactos económicos cuantificables en varias ciudades de la región.
A sus 48 años, la artista volvió al centro del pop latino con su primera gira en siete años, diseñada como un relato continuo de casi dos horas y media que repasó más de tres décadas de carrera.
El tour, iniciado el 11 de febrero en Río de Janeiro, contempla casi un centenar de conciertos y está programado para concluir en febrero de 2026.
Hasta mediados de diciembre reunió a más de 3,8 millones de espectadores en América, según datos difundidos por su equipo.
En Colombia se registró un hito al agotarse entradas simultáneamente en Bogotá, Barranquilla, Medellín y Cali, fenómeno que movilizó a ciudades enteras.
La Alcaldía de Bogotá estimó que uno de los conciertos generó un impacto económico de 17,1 millones de dólares y elevó la ocupación hotelera por encima del 90 % durante el evento.
En Barranquilla, las autoridades señalaron un efecto registrable incluso en el crecimiento trimestral del producto interno bruto local.
En México la artista ofreció doce conciertos en la capital ante 780.000 personas; la demanda llevó al anuncio de nuevas fechas para 2026.
En Quito, Ecuador, sus tres presentaciones reunieron a más de 105.000 asistentes y fueron calificadas por autoridades locales como el mayor evento musical en la historia del país.
En el plano artístico, la cantante obtuvo el Grammy al Mejor Álbum Pop Latino, el cuarto de su carrera, y celebró dos décadas de «Hips Don’t Lie» con una nueva reinterpretación junto a artistas internacionales.
Sus composiciones acumulan más de 6.100 millones de reproducciones globales y la artista se convirtió en la primera mujer con canciones que superan 100 millones de reproducciones en cuatro décadas distintas.
Fuera de los escenarios, amplió su perfil empresarial con la expansión internacional de Isima, su marca de cuidado capilar, que llegó a Europa y superó 1.500 puntos de venta.
El balance de 2025 muestra a una figura con impacto cultural y económico relevante para múltiples comunidades, cuya actividad movilizó recursos y atención pública en ciudades anfitrionas.



