En Nizanda, Oaxaca, el gobierno federal anunció un apoyo económico de 30,000 pesos para las familias de las personas fallecidas por el descarrilamiento del Tren Interoceánico, como asistencia inmediata para cubrir gastos funerarios y aliviar la carga de los afectados.
La presidenta explicó que este recurso busca atender los primeros gastos y evitar que los familiares tengan que asumir desembolsos urgentes mientras avanza el proceso de atención.
La reparación integral del daño será procesada inicialmente por la aseguradora del tren y posteriormente la Fiscalía General de la República determinará el monto definitivo en diálogo con las víctimas.
El gobierno indicó que el apoyo se aplicará tanto a las personas hospitalizadas como a las familias de quienes perdieron la vida, y que se brindará «todo lo que se requiera» para la atención de los afectados.
En el Gabinete de Seguridad se informó que la Fiscalía ya inició la investigación del descarrilamiento y que los peritajes serán dados a conocer públicamente en cuanto estén disponibles.
Peritos especializados trabajan en los dictámenes y realizarán la extracción de información de la caja negra, cuya intervención fue reportada por autoridades navales; los resultados se entregarán a la ciudadanía y, en particular, a los familiares.
El accidente ocurrió en la Línea Z, a la altura de Nizanda; trece personas perdieron la vida y más de cien resultaron heridas, de las cuales 44 fueron trasladadas a distintos hospitales.
Tras el descarrilamiento, un vagón cayó por un talud de aproximadamente 6.5 metros y otro quedó parcialmente suspendido; las autoridades continúan con las labores de atención, rescate e investigación.


