La presidenta de México ha confirmado que su administración está en conversaciones con autoridades de Estados Unidos para evitar la implementación de aranceles del 25% a camiones medianos y pesados, anunciados por el presidente estadounidense. Estos gravámenes entrarán en vigor el 1 de noviembre y afectan a todos los países exportadores de vehículos pesados, incluidos México y Canadá, ambos parte del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).
Durante una conferencia de prensa matutina, la mandataria enfatizó que, aunque los aranceles son de aplicación global, su país podría ser el más afectado debido a su fuerte exportación de este tipo de vehículos. En este sentido, aseguró que está dispuesta a realizar gestiones directas, incluyendo una llamada personal al presidente estadounidense si es necesario, mientras que el secretario de Economía de México está en contacto con su homólogo estadounidense y el embajador de Tratados Comerciales.
Además, la presidenta señaló que continuará sus diálogos con representantes de la industria automotriz nacional para asegurar que su gobierno tomará todas las medidas posibles con el fin de proteger las exportaciones, que superan los 40 mil millones de dólares anuales.
Asimismo, abordó la relación bilateral en materia de seguridad, destacando un reciente acuerdo con el secretario de Estado estadounidense que establece un nuevo marco de entendimiento para la cooperación en áreas clave como inteligencia y combate al crimen organizado. Este acuerdo enfatiza el respeto por la soberanía de ambas naciones y la colaboración en la actuación dentro de sus respectivos territorios.


