En la Ciudad de México, la jefa del Ejecutivo anunció que su gobierno interviene para reducir el precio de la gasolina y el diésel, aunque advirtió que el combustible no bajaría de 30 pesos por litro, una medida que afecta el bolsillo de consumidores locales y el costo de la canasta básica.
La funcionaria informó que esta semana sostendrá una reunión con gasolineros, autoridades y productores para revisar los precios de los combustibles y evaluar su impacto en los precios de la canasta básica, en un contexto de tensión internacional en el estrecho de Ormuz.
Explicó que el precio internacional del crudo se ha disparado por la situación en Irán, alcanzando entre 102 y 103 dólares por barril, lo que ha presionado los costos de la gasolina y el diésel en México.
Señaló que el gobierno ha intervenido para mantener la gasolina magna en un tope de 24 pesos por litro, el mismo nivel del año pasado, y que en el caso del diésel se alcanzó un acuerdo en torno a 28 pesos por litro, aunque se buscará reducirlo aún más por su efecto en los precios de las mercancías.
Además informó que la Procuraduría Federal del Consumidor colocará lonas con la leyenda «No cargues aquí, se vuelan la barda con los precios» en estaciones con precios elevados como medida disuasoria y de vigilancia del mercado.


