La presidenta de la Ciudad de México aseguró que las vallas situadas en Palacio Nacional y en diversos monumentos históricos responderán a la necesidad de proteger tanto a los policías como a los manifestantes durante la marcha programada para el 15 de noviembre.
La mandataria anticipó posibles actos de violencia durante la movilización, advirtiendo de la «alta probabilidad» de que grupos de provocación se hagan presentes. En este contexto, explicó que la instalación de las vallas es una medida preventiva para evitar el uso de objetos peligrosos en espacios públicos y patrimoniales. «Es preferible tomar estas medidas a arriesgar la vida de cualquier persona durante un enfrentamiento», afirmó.
Durante su conferencia, la presidenta subrayó su respeto por la libertad de expresión, aunque caracterizó la próxima movilización como una «manifestación de la oposición». Añadió que algunos de los organizadores son individuos ajenos a la juventud actual y que han fomentado este llamado a la protesta desde etapas iniciales.
Sheinbaum defendió la práctica de colocar barreras en áreas como el Zócalo, destinada a prevenir la infiltración de grupos que suelen llevar a cabo acciones violentas. «Es fundamental evitar que la policía se enfrente directamente a estos grupos, ya que eso podría poner en peligro tanto a los agentes como a los manifestantes», enfatizó.
Además, criticó la decisión de la Sección 22 de convocar una manifestación pocos días antes de la marcha, a pesar de las conversaciones en curso con la Secretaría de Gobernación. «No entendemos por qué, a escasas 48 horas, se lanza este llamado a la protesta. Parece que hay una conexión con sectores radicales que se alían con la derecha», declaró.


