En Tequila, municipio emblemático por la industria tequilera, la detención del alcalde y de tres funcionarios ha encendido el debate sobre la protección de la actividad económica local y la necesidad de controles en las candidaturas municipales. Las autoridades vinculan los hechos con presuntas extorsiones y desvío de recursos que afectarían a empresarios y comerciantes de la zona.
La presidenta del país pidió investigar a todas las personas que se presenten como candidatas y reforzar la fiscalización de los recursos que se utilizan en las campañas electorales. Señaló que esa revisión es necesaria para evitar infiltraciones y prácticas ilícitas en gobiernos locales.
La mandataria subrayó que las pesquisas deben involucrar a distintas dependencias del gobierno para aclarar posibles vínculos entre servidores públicos y el crimen organizado. Afirmó que las actuaciones responden a denuncias ciudadanas y empresariales, no a una persecución política.
Las autoridades sostienen que el alcalde de Tequila, identificado con el partido oficial, encabezaba una red de corrupción dentro del ayuntamiento. Según las investigaciones, servidores municipales habrían extorsionado a comerciantes y empresarios, además de incurrir en el desvío de recursos públicos.
La detención forma parte de la denominada Operación Enjambre, una ofensiva federal contra la infiltración del crimen organizado en gobiernos municipales. El operativo se concentra en regiones con alta actividad económica estratégica, como la industria tequilera de Jalisco.
Tequila, con más de 40 mil habitantes, se ubica a unos 65 kilómetros de Guadalajara, la capital de Jalisco, y su economía local ha sido señalada como particularmente vulnerable a estas prácticas, según las autoridades.


