La presidenta de México ha reafirmado su postura contra la intervención extranjera en el contexto de las tensiones actuales entre Venezuela y Estados Unidos, manifestando la disposición del país para ayudar en la medida de lo posible. Durante una conferencia de prensa, la mandataria destacó que su posición se fundamenta en la Constitución y en el principio de soberanía nacional.
«Lo que pueda ayudar México, como lo ha hecho siempre, ahí vamos a estar», declaró, subrayando el compromiso del país con el diálogo y la resolución pacífica de conflictos.
Estas declaraciones surgen a raíz de un llamado previo a la Organización de las Naciones Unidas para abordar la crisis entre ambas naciones, en un momento en que se intensifican las advertencias del presidente estadounidense sobre una posible militarización de la región. En este sentido, la mandataria enfatizó que la política exterior de México debe basarse en el respeto a la no injerencia y en soluciones diplomáticas, independientemente de las opiniones sobre el liderazgo del presidente venezolano.
Recientemente, el presidente de Estados Unidos mencionó que Venezuela se encuentra rodeada por un despliegue militar sin precedente en América del Sur y sugirió que se podrían tomar medidas más drásticas si el país no devuelve los activos que, según él, fueron previamente sustraídos. En una entrevista posterior, también insinuó la posibilidad de una guerra y la incautación de petroleros en las inmediaciones de aguas venezolanas.
Estas declaraciones reflejan la complejidad de las relaciones internacionales en la región y los desafíos que plantea para México su posición de neutralidad y defensa de la soberanía.



