La presidenta de México ha afirmado que su gobierno no permitirá ninguna intervención militar de Estados Unidos en el país, en respuesta a comentarios recientes del mandatario estadounidense sobre la posibilidad de atacar cárteles de la delincuencia organizada.
Durante una conferencia de prensa, la presidenta subrayó que, aunque se mantiene una colaboración en materia de seguridad respetando la soberanía nacional, no se tolerará ninguna forma de injerencia. «Podemos colaborar y recibir información, pero las operaciones se llevarán a cabo en nuestro territorio», declaró.
Además, la mandataria dejó claro que su administración no enviará solicitudes a Estados Unidos para llevar a cabo operaciones contra el crimen organizado. «No lo vamos a pedir porque no queremos intervenciones de ningún gobierno extranjero. Hablamos de colaboración y coordinación, pero no de subordinación ni de permitir intervenciones», aseguró.
Estas declaraciones se produjeron tras comentarios de Trump, quien expresó que estaría dispuesto a realizar ataques en México para frenar el tráfico de drogas. En respuesta, la embajada estadounidense emitió un comunicado en el que el secretario de Estado indicó que cualquier intervención solo sucedería si México lo solicita.



