Dr. Daniel Alberto Díaz Martínez
El sistema de salud mexicano es un entramado complejo que ha evolucionado a lo largo de décadas, tratando de responder de la mejor manera posible a las demandas de una población en constante crecimiento y con necesidades sanitarias diversas. Es un reto para el sistema de salud mexicano reducir las desigualdades en salud y garantizar que todas las personas tengan la misma oportunidad de gozar de buena salud, independientemente de su origen o condición social. Sin embargo, este sistema enfrenta desafíos significativos que ponen en evidencia la necesidad de reformas profundas y sostenidas.
Desabasto, burocracia y desigualdad: Los males que aquejan al sistema de salud. Hoy en día los pacientes enfrentan dificultades para obtener los medicamentos que necesitan, algunos procesos administrativos, como la obtención de citas, autorizaciones o medicamentos, son complicados y tardados, generando molestias y retrasos y perdida de la oportunidad en la atención a los pacientes. La falta de medicamentos, dispositivos médicos o equipos esenciales impide que los pacientes reciban los tratamientos que necesitan para sus enfermedades, lo que puede llevar a complicaciones, discapacidad o incluso la muerte. La falta de insumos puede obligar a posponer o cancelar cirugías y otros procedimientos médicos, lo que puede generar ansiedad en los pacientes y empeorar su condición de salud, e impide que el personal médico brinde una atención oportuna y adecuada a los pacientes. Médicos y enfermeras: Héroes en la primera línea, víctimas del sistema.
Una de las principales áreas de oportunidad del sistema de salud mexicano es la desigualdad en el acceso a servicios de calidad. Existe una brecha significativa entre las zonas urbanas y rurales, así como entre los diferentes niveles socioeconómicos. En muchas regiones del país, la infraestructura hospitalaria es deficiente, el personal médico es insuficiente y la disponibilidad de medicamentos es limitada. Además, la calidad de la atención médica varía considerablemente entre las distintas instituciones y regiones, lo que genera insatisfacción entre los usuarios y afecta la percepción de la población sobre el sistema de salud.
La falta de financiamiento adecuado es un factor que limita el desarrollo del sistema de salud mexicano. No se han destinado mayores recursos a este sector en los últimos años, los recursos son insuficientes para atender las necesidades crecientes de la población, y poder garantizar su derecho constitucional a la salud de calidad. La subinversión crónica en salud se refleja en la escasez de equipos médicos, la obsolescencia de la infraestructura hospitalaria, la falta de mantenimientos y la dificultad para retener al personal médico altamente capacitado en algunas regiones.
Las personas esperan mucho de un buen sistema de salud, ya que este juega un papel fundamental en su bienestar y calidad de vida. Los pacientes desean poder acceder a citas médicas, estudios y tratamientos de manera oportuna, sin tener que esperar largos períodos de tiempo que puedan poner en riesgo su salud. Tienen derecho a recibir una atención oportuna, segura, sin errores, con dignidad, y sin que represente para ellos un gasto adicional, muchos son “no derechohabientes”, otros pagan seguridad social toda su vida. Todos tienen derecho a ser atendidos rápido, bien, a la primera, de buenas, y por personal profesional y comprometido, y de manera gratuita para hacer efectivo su derecho a la salud con calidad, como lo enmarca nuestra constitución, la constitución de todos los mexicanos. Salvemos al sistema de salud, salvemos vidas. ¿Qué salud queremos para México?
Los servicios de salud deben ser de calidad y culturalmente apropiados. Todas las personas deben tener la misma oportunidad de gozar de buena salud, independientemente de su raza, etnia, género, orientación sexual, identidad de género, edad, discapacidad, religión, nivel socioeconómico, ubicación geográfica o cualquier otra condición.
Radiografía del sistema de salud: entre la esperanza y la incertidumbre. Reconocemos que el sistema de salud mexicano presenta avances significativos en términos de cobertura, pero enfrenta desafíos importantes relacionados con la calidad de la atención, la desigualdad en el acceso, la fragmentación y el financiamiento. Para garantizar una salud universal y de calidad para todos los mexicanos, es necesario implementar una serie de reformas estructurales que permitan fortalecer las instituciones existentes, mejorar la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno, incrementar el financiamiento y promover la participación social en la toma de decisiones.
Primero lo primero. Es necesario invertir en la capacitación del personal de salud, mejorar la infraestructura de los centros de salud y ampliar la oferta de servicios. Es fundamental destinar mayores recursos al sector salud para garantizar la sostenibilidad del sistema y la mejora de la calidad de los servicios. Y sí, hace falta profesionalizar a quienes toman decisiones en la administración del sistema de salud mexicano, identificar talentos y desarrollar liderazgos.
La transformación del sistema de salud mexicano es un proceso complejo que requiere de la voluntad política, pasión, la inversión de recursos y la participación de todos los actores involucrados. Solo a través de un verdadero y gran esfuerzo conjunto podremos construir un sistema de salud más equitativo, eficiente y capaz de responder a las necesidades de todos los mexicanos. Nos lo merecemos, y es nuestro derecho. La «regla de oro» en materia de salud debe estar siempre orientada a garantizar el bienestar y la seguridad de los pacientes, y a brindarle la mejor atención posible basada en la evidencia científica y en sus necesidades individuales. Al garantizar que todas las personas tengan la misma oportunidad de gozar de buena salud, se construye una sociedad más justa, productiva y equitativa.
Hasta la próxima.
Dr. Daniel Alberto Díaz Martínez
Médico Cirujano por la U.M.S.N.H
Especialista en Cirugía por la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea
Maestro en Salud Pública y Doctor en Calidad por el INSP
Alta Dirección Empresarial por el IPADE
Instructor ATLS por el ACS (Colegio Americano de Cirugía)
Exsecretario de Salud de Guanajuato.