Autoridades estatales efectuaron el traslado de 150 internos desde el penal de Morelia a un centro penitenciario insular, medida que afecta a familias de la región y concentra la atención sobre la gestión del sistema penitenciario local.
Los reos fueron embarcados en cinco autobuses bajo fuerte custodia; según reportes, algunos fueron sedados y sujetos por la espalda antes del traslado, y entre ellos se encontraban dos mujeres que podrían reunirse con sus cónyuges en el destino.
El convoy salió escoltado por patrullas y llegó a un puerto donde personal federal asumió el control del operativo; desde allí los internos se embarcaron hacia el archipiélago sin que se permitiera la toma de fotografías en el embarque.
Las autoridades promocionaron en el lugar la existencia de actividades laborales en hilados, tejidos y salinas y la posibilidad de vivienda y reencuentro familiar como parte de la modalidad de internamiento, mientras que familiares y observadores advierten que la medida mantiene la privación de libertad en un entorno aislado.
En el plano político local, el Congreso estatal confirmó a Cuauhtémoc Cárdenas como gobernador electo tras el cómputo oficial que le asignó la mayoría de los votos, muy por encima de los candidatos de oposición, según cifras oficiales.
El gobernador saliente presentó su informe final ante el Congreso y defendió su gestión, rechazando acusaciones de abuso de poder o uso del Estado en beneficio personal, y aseguró no haber intervenido en el proceso de sucesión.
En paralelo, la Dirección Federal de Seguridad detuvo a tres personas señaladas de pertenecer a una célula vinculada al Movimiento de Acción Revolucionaria; los detenidos fueron vinculados por las autoridades a diversos asaltos y robos de alto impacto y serán consignados ante jueces locales por delitos del fuero común, según la Procuraduría.
Mientras se desarrollaban estos hechos, la actividad cultural y la vida cotidiana en la ciudad continuaron con funciones teatrales y presentaciones artísticas que concentraron público en espacios locales, según la programación cultural.
La transición de poder se consumó en el ámbito institucional y, desde el punto de vista penal, los traslados a la unidad insular dejaron a la vista una estrategia administrativa de manejo de población carcelaria que combina incentivos laborales con aislamiento geográfico, una medida que para autoridades representa reinserción y para críticos constituye la prolongación de la condena.
Situación en Las Islas Marías durante agosto, Nayarit


