Sony Honda Mobility (SHM) ha comunicado la cancelación definitiva del proyecto AFEELA. Se suspenden tanto el vehículo AFEELA 1, pensado como el modelo inicial de la marca, como el AFEELA Prototype (el SUV planificado).
La decisión se tomó tras conversaciones entre Sony y Honda y se enmarca en un cambio estratégico mayor: la demanda de vehículos eléctricos en Norteamérica ha caído de forma relevante y Honda ha anunciado la cancelación de sus futuros programas de vehículos eléctricos para esa región.
Técnicamente, el factor determinante fue la pérdida del acceso a tecnologías y activos que SHM esperaba integrar desde Honda. El proyecto AFEELA se había concebido para apalancarse en desarrollos compartidos: plataformas EV, paquetes de baterías, electrónica de potencia, sistemas de asistencia y la cadena de software/firmware necesaria para validación y mantenimiento por OTA. Sin esos elementos, continuar el desarrollo y la homologación resultó inviable.
Impacto a corto plazo: se detienen las líneas de validación, las pruebas de integración de hardware y software y las actividades de certificación para EE. UU. Los clientes que reservaron el AFEELA 1 —cuyas primeras entregas estaban previstas para este año solo en California— serán reembolsados. El AFEELA 1 tenía un precio base anunciado de 89,900 USD; el SUV apuntaba a lanzarse en 2028 con un precio superior a 100,000 USD.
Impacto en la cadena de suministro y costes: proveedores que ya habían comenzado diseño y suministro de componentes específicos (módulos batería, inversores, sensores ADAS, unidades de control) deberán reajustar planes o absorber costes de desarrollo no recuperables. Las inversiones en homologación, pruebas y potenciales adaptaciones de plantas para fabricación se convierten en costes hundidos si no se reubican o venden activos.
Impacto en software y propiedad intelectual: la cancelación interrumpe la continuidad del desarrollo del software vehicular, incluidas plataformas de conectividad y funciones avanzadas de asistencia. Esto complica la reutilización directa del código sin una estrategia clara de mantenimiento, cesión o transferencia de licencias, y puede afectar a actualizaciones OTA previstas.
Consecuencias para talento y recursos humanos: equipos de ingeniería y desarrollo especializados en la arquitectura AFEELA pueden requerir recolocación, reasignación a otros proyectos o externalización. Mantener competencias críticas (integración de sensores, gestión térmica de baterías, ciberseguridad vehicular) será clave para preservar valor técnico.
Posibles vías operativas tras la cancelación: venta o licencia de activos y propiedad intelectual, búsqueda de nuevos socios para componentes críticos, pivote hacia oferta de software y servicios asociados al vehículo en lugar de producción completa, o concentración en mercados donde la demanda EV sea más favorable. Cualquiera de estas opciones requerirá evaluación técnica y comercial detallada.
Implicación sectorial: la decisión refleja una realineación en el mercado norteamericano de EVs hacia proyectos con mejor ajuste de coste, volumen y rentabilidad. Para la industria, subraya la importancia de cadenas de valor flexibles, acceso garantizado a plataformas compartidas y modelos de negocio que permitan amortizar desarrollos caros en baterías, semiconductores y software.


