Los ejercicios militares chinos que incluyeron lanzamientos de cohetes en aguas cercanas a Taiwán elevan la tensión en la isla y ponen en riesgo rutas comerciales y la seguridad regional.
El Mando del Teatro Oriental llevó a cabo maniobras con fuego real durante diez horas, disparando cohetes al norte y al sur de la isla y simulando un bloqueo de sus costas.
Unidades navales y aéreas practicaron ataques contra objetivos marítimos y aéreos, además de operaciones antisubmarinas, mientras medios estatales mostraban la capacidad tecnológica y militar de Pekín.
Los ejercicios, bautizados como «Misión Justicia 2025», se realizaron pocos días después del anuncio de una importante venta de armamento estadounidense a Taiwán, que motivó advertencias del gobierno chino sobre respuestas contundentes.
Las autoridades chinas dijeron que las maniobras buscaban disuadir intervenciones externas, advirtiendo que cualquier intento de injerencia se toparía con la fuerza del Ejército Popular de Liberación.
Analistas señalan que Pekín ha intensificado su retórica y sus movimientos militares en la región, al tiempo que refuerza la cadena de mando responsable de las operaciones sobre la isla.
El gobierno taiwanés aseguró que sus tropas de primera línea están preparadas para defender el territorio, aunque mantiene la intención de no agravar la situación.
En los ejercicios se mostró también el primer despliegue operativo del buque de asalto anfibio Tipo 075, capaz de lanzar helicópteros, lanchas de desembarco y vehículos blindados, según expertos militares chinos citados por medios estatales.
Las autoridades taiwanesas observaron que las maniobras parecían simular ataques a sistemas de artillería costera de fabricación estadounidense, y los medios chinos difundieron material propagandístico dirigido a la dirigencia de la isla.
La estrecha ubicación de Taiwán favorece el paso de una parte sustancial del comercio mundial; por ello, la escalada militar regional preocupa por sus posibles efectos sobre el transporte marítimo y aéreo, y por la creciente capacidad militar que, según informes extranjeros, China busca consolidar de cara a sus objetivos estratégicos.


