A menos de un año del inicio del Mundial 2026, la tensión entre los taxistas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y las aplicaciones de transporte como Uber y DiDi ha crecido considerablemente. Los permisionarios de taxi sostienen que no hay un acuerdo con el gobierno federal que permita la operación de estas plataformas en la terminal aérea, y han denunciado posibles irregularidades dentro de la administración del aeropuerto, que está bajo la responsabilidad de la Secretaría de Marina.
Un informe reciente indica que los concesionarios del AICM afirmaron que la Presidencia de la República y varias dependencias federales han confirmado por escrito que no existe ningún convenio para autorizar el ingreso de Uber o DiDi al área federal del aeropuerto. Sin embargo, los taxistas han denunciado que las autoridades del AICM permiten, "cada vez más descaradamente", el acceso de vehículos de transporte por aplicación, lo que consideran una violación a la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal.
Además, los taxistas han señalado directamente a un funcionario de la Secretaría de Marina como responsable de la autorización del ingreso irregular de estos vehículos, sugiriendo que existe un “negocio corrupto” en la situación actual.
Presiones desde la FIFA y el gobierno federal
El conflicto se ha intensificado ante versiones que indican supuestas presiones de la FIFA al gobierno mexicano para permitir la operación de transporte por aplicación durante el torneo. Aunque no hay evidencia oficial, se ha mencionado que algunos asesores de los permisionarios han señalado que un funcionario de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) les comunicó que se está considerando una “alternancia” entre las aplicaciones y los taxis autorizados.
Un vocero de los taxistas advirtió que, de confirmarse la intención de priorizar a Uber y DiDi, no se quedarán callados y podrían movilizarse en defensa de sus concesiones.
Respuestas de Uber y DiDi
Por su parte, Uber y DiDi han reafirmado su intención de seguir operando desde y hacia el AICM. Uber sostiene que posee una suspensión legal que le permite operar sin permisos adicionales. La compañía ha instruido a sus conductores a presentar su comprobante de viaje en caso de recibir sanciones, y ha introducido un bono adicional para quienes realicen viajes desde el aeropuerto como mecanismo de apoyo ante posibles agresiones.
No obstante, las autoridades del aeropuerto han reactivado las multas contra los conductores de aplicaciones que recojan pasajeros dentro de la zona federal, tras la suspensión de una reforma que buscaba regular su operación.
Los taxistas han recordado que el AICM es una zona federal y que las leyes vigentes prohíben a vehículos de empresas privadas ofrecer servicios de transporte en sus instalaciones. Aún así, las aplicaciones siguen operando, aunque de manera irregular y con amparos judiciales que complican aún más la situación.


