En Irán, las autoridades informaron daños en 114 sitios patrimoniales y en 292 centros médicos, lo que afecta a monumentos, museos y servicios sanitarios locales, incluidos hospitales y zonas históricas en Teherán y otras ciudades.
El gobierno responsabilizó a Estados Unidos e Israel por los ataques y afirmó que estos hechos violan la Convención de La Haya de 1954, instando a la UNESCO y a los organismos internacionales a adoptar medidas para proteger el patrimonio común.
En un comunicado con fotografías, las autoridades difundieron imágenes que muestran daños en el complejo del palacio Saadabad en Teherán, con ventanas destrozadas y muros agrietados.
La Media Luna Roja iraní indicó que la ofensiva causó perjuicios en 292 centros médicos y de ayuda humanitaria, entre ellos hospitales que brindan atención a la población afectada.
El ministro de Salud, Mohamadreza Zafargandi, señaló que al menos 210 niños han muerto desde el inicio del conflicto y afirmó que la situación ha provocado graves daños a la población civil, incluidos mujeres y menores.
El gobierno no ha ofrecido un balance oficial reciente sobre el total de fallecidos, mientras que la ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, cifra los muertos en 3.268, entre ellos 1.443 civiles.
Las acusaciones sobre daños y el llamado a la protección del patrimonio y la asistencia humanitaria fueron reiterados por autoridades iraníes; las cifras y los informes aún requieren verificación independiente por organismos internacionales.


