La comunicación de Irán al Consejo de Seguridad y a la Organización Marítima Internacional tiene impacto directo en el tránsito por el estrecho de Ormuz, ruta por la que circula alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado mundial, con posibles efectos en el suministro energético y en los mercados locales.
Teherán informó que los «buques no hostiles» podrán transitar el estrecho siempre que coordinen su paso con las autoridades iraníes competentes.
La nota fue remitida también al secretario general de la ONU y distribuida entre los Estados miembros de la Organización Marítima Internacional.
En el texto, Irán precisa que podrán beneficiarse del paso seguro aquellos buques que no participen ni apoyen actos de agresión contra el país y que cumplan las normas de seguridad declaradas.
El comunicado añade que se han adoptado medidas para impedir que agresores y sus partidarios utilicen el estrecho para operaciones hostiles, y establece que buques, equipos y activos pertenecientes a Estados Unidos, Israel y otros participantes en la agresión no cumplen los requisitos para el paso inocente o no hostil.
El enfrentamiento entre Estados Unidos e Israel e Irán ha paralizado en gran medida los envíos que atraviesan el estrecho, interrumpiendo el flujo de crudo y GNL y generando tensión en las cadenas de suministro.


