La propuesta de Irán para poner fin a la ofensiva tiene implicaciones directas en la seguridad marítima y el comercio de la región, en particular en torno al estrecho de Ormuz, según informó la agencia estatal IRNA. La iniciativa llegó a Estados Unidos a través de Pakistán y plantea medidas que afectan a países con intereses en el Golfo.
El documento, que consta de diez puntos, incluye el cese de las hostilidades en la zona, un protocolo para el paso seguro por el estrecho de Ormuz y el levantamiento de sanciones, según la misma fuente. Irán explica que su propuesta busca un fin permanente del conflicto y no acepta un alto el fuego temporal.
Estados Unidos había remitido semanas atrás una propuesta de quince puntos también a través de Islamabad, que Teherán calificó de excesiva. La contrapropuesta iraní se produce en un contexto de fuertes tensiones verbales entre ambos países.
La escalada se intensificó tras un ultimátum del presidente estadounidense, quien amenazó con consecuencias si no se desbloquea el paso por Ormuz y mencionó la posibilidad de atacar infraestructuras energéticas y puentes. Al mismo tiempo, el mandatario aseguró confiar en poder alcanzar un acuerdo con Teherán.
Medios informaron que Estados Unidos, Irán y un grupo de mediadores regionales debaten los términos de un posible alto el fuego de 45 días que podría conducir a una solución definitiva. Esas conversaciones se estarían llevando a cabo a través de mediadores paquistaníes, egipcios y turcos, y mediante intercambios de mensajes entre el enviado estadounidense y el ministro iraní de Exteriores.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní recalcó que Irán no negociará bajo la presión de ultimátums y advirtió que un alto el fuego no debe servir de pausa para reagruparse y rearmarse. El Gobierno iraní exige el fin de la ofensiva impuesta junto con garantías de que no se repetirá este ciclo de violencia.


