En León, Guanajuato, una mujer logró reconstruir su vida tras años de violencia gracias al apoyo del Instituto Municipal de la Mujer, que le proporcionó atención integral y acompañamiento. El caso subraya la relevancia local de los servicios municipales para personas en situación de violencia.
La beneficiaria, identificada como Teresa Carrasco, reportó haber sufrido violencia física, psicológica y económica, con restricciones para salir de casa y para comunicarse por teléfono. Estas condiciones dificultaron su acceso inicial a recursos y apoyo.
El primer contacto con el instituto ocurrió por recomendación de la maestra de uno de sus hijos, y las atenciones se iniciaron por vía telefónica ante la imposibilidad de salir de su domicilio. Posteriormente recibió seguimiento presencial y continuidad en los servicios.
El instituto le proporcionó atención psicológica, orientación jurídica y apoyo alimentario, y el personal fue descrito como empático y dispuesto a escuchar. El acompañamiento incluyó contención emocional y seguimiento jurídico para la protección de sus derechos.
Como resultado del apoyo, la mujer reportó mejoras en la comunicación y la convivencia familiar, mayor confianza en sí misma y la posibilidad de retomar estudios. Mantiene vínculo con la institución y recomienda a otras mujeres acudir por ayuda.
El Instituto Municipal de la Mujer informa que el proceso de atención inicia en la recepción y primer contacto, donde se brinda un espacio seguro, se registra la demanda y se garantiza la confidencialidad. El área de trabajo social realiza una evaluación inicial para identificar motivo de la visita, nivel de riesgo y necesidades urgentes.
Cuando procede, se ofrece atención psicológica inmediata mediante contención, intervención en crisis o acompañamiento especializado, y el área jurídica orienta sobre derechos, opciones de protección y procedimientos legales. Según el diagnóstico, se realizan canalizaciones a Fiscalía, servicios médicos, refugios temporales u otras instituciones.
El municipio opera unidades denominadas “Mujer a Salvo”, una de ellas ubicada en el traspatio de la Presidencia Municipal con atención las 24 horas. A través de estas unidades, el gobierno local reporta haber brindado más de seis mil atenciones integrales y estancias temporales para mujeres en situación de violencia.
El perfil de las usuarias indica que la mayoría tiene entre 28 y 58 años, son en su mayoría casadas, con estudios de secundaria y ocupadas en el sector obrero. Las formas de violencia más frecuentes son la psicológica, económica, vicaria, física y sexual en el ámbito familiar, con parejas y exparejas como agresores, y las colonias con mayor número de solicitudes son Brisas del Campestre, Zona Centro, San Miguel y Loma Dorada.




