The New York Times considera a la presidenta Claudia Sheinbaum como una “antítesis de los arrogantes dictadores” de la actual política mundial, con lo que analiza si es “la anti-Trump“.
Refiere que por su origen, Sheinbaum Pardo forma parte de la intelectualidad cosmopolita que los movimientos populistas suelen demonizar, pero que su estrecha relación con el expresidente Andrés Manuel López Obrador le valió la aceptación de gran parte de los mexicanos.
El ser sucesora de López Obrador y su promesa de mantener y ampliar el legado de “primero los pobres” mediante programas considerados clientelares, señala Goldberg, han llevado a Sheinbaum a ser considerada por algunos izquierdistas en Estados Unidos como un “símbolo excepcional de éxito progresista” y del funcionamiento de la política de la clase trabajadora.
Así, mientras que durante el primer mandato de Donald Trump la primera ministra neozelandesa Jacinda Ardern fue considerada la “anti-Trump”, en el segundo mandato del republicano “Sheinbaum ocupa un lugar similar”.
(Claudia Sheinbaum es considerada) una mujer inteligente, inclusiva y socialdemócrata que ofrece una alternativa al brutal gobierno de los oligarcas”, refiere la Opinión en TNYT.
No obstante, se advierte que la esperanza en México es frágil debido a su economía débil y el asedio de los cárteles del narcotráfico.
Trump ha impulsado la popularidad de Sheinbaum, pero sus políticas aún podrían causar estragos, incluso si México se ha librado hasta ahora de lo peor de sus aranceles. Si su presidencia triunfa a pesar de todos estos desafíos, será una fuente de inspiración en un mundo cada vez más carente de ella”, agrega.
Se cuestiona también si a medida que Sheinbaum acumula mayor autoridad política, tendrá el deseo o voluntad de detener el desmantelamiento de las instituciones.
Asimismo, si la presidenta continuará con el desprecio por la ley de López Obrador, más aún tras la reforma al Poder Judicial y las próximas elecciones del 1 de junio.